El contrato mercantil es una de las figuras más utilizadas en el ámbito jurídico, tanto autónomos como empresas y sociedades lo utilizan a menudo para regular las relaciones comerciales, asegurar derechos y obligaciones y prevenir de conflictos futuros.
En por ello que dada su importancia en el ámbito profesional en Alcalde Abogados nos encargamos de asesorar para la redacción, revisión y negociación de dichos contratos mercantiles adaptados a cada situación.
¿Qué es un contrato mercantil?
Es un documento de acuerdo de voluntades entre dos o más partes donde se tiene como objetivo la regulación de la relación de carácter comercial y empresarial, generando obligaciones y derechos exigibles conforme al ordenamiento jurídico.
El contrato mercantil se suele aplicar cuando al menos una de las partes es empresario profesional, el objetivo está vinculado a una actividad económica y existe un ánimo de lucro de la actividad comercial.
Estos contratos se rigen por el Código de Comercio y puede verse aplicado el Código Civil especialmente en aquellos aspectos que no se encuentran regulados.
Características principales del contrato mercantil
El contrato mercantil tiene ciertas particularidades que lo diferencian de otro tipo de contratos. Entre ellas se encuentra:
- Autonomía de la voluntad dentro de los límites legales existentes.
- Cierta flexibilidad permitiendo adaptar las cláusulas a la actividad y negocio.
- Una finalidad económica y comercial.
- Carácter oneroso donde existe una contraprestación económica.
- Exigibilidad legal en el caso de incumplimiento de contrato.
Redactar el contrato con un abogado especialista mercantil es fundamental para evitar interpretaciones perjudiciales, ambigüedades y vacíos legales que pongan en riesgo el acuerdo. En nuestro bufete de abogados en Córdoba revisamos cada contrato con una visión preventiva y minimizando riesgos.
Tipos de contratos mercantiles
En función del objetivo del acuerdo y la relación entre las partes los contratos mercantiles son numerosos, pero entre los más comunes podemos encontrar:
Contrato de compraventa mercantil
Este tipo de contratos se dan cuando se obliga a entregar un bien a una parte y la otra paga un cierto precio, siendo una operación con finalidad comercial. Son contratos comunes entre empresas, mayoristas, distribuidores y proveedores.
En este tipo de contrato es fundamental regular el precio y la forma de pago, los plazos, el objetivo de la compraventa, las garantías y responsabilidades y la transmisión del riesgo. Gracias a una buena y coherente redacción los conflictos y retrasos serán mínimos.
Contrato de prestación de servicios mercantiles
Este tipo de contrato regula la actividad profesional o empresarial a cambio de una contraprestación económica, sin que exista relación laboral entre las partes. Hay dejar muy claros aspectos como el alcance del servicio, la duración del contrato, la confidencialidad, la retribución y la responsabilidad por incumplimiento.
En este tipo de contratos es clave evitar confusiones con relaciones laborales encubiertas por lo que la redacción del contrato es esencial para evitar malentendidos.
Contrato de distribución
Es aquel por el que el proveedor concede a un distribuidor el derecho a comercializar sus productos en una zona determinada, con o sin exclusividad.
Aunque su regulación no es específica lo cierto es que requiere cierta atención en cláusulas como:
· Ámbito territorial
· Exclusividad
· Duración y renovación
· Condiciones de resolución
· Indemnizaciones
Un contrato con mal planteamiento puede dar lugar a conflictos económicos que acaben por romper la relación comercial.
Contrato de agencia
El contrato de agencia se caracteriza porque una persona física o jurídica el agente, se compromete a promover o concluir operaciones comerciales por cuenta ajena, de forma independiente y a cambio de una remuneración.
Este contrato sí cuenta con regulación específica en la Ley del Contrato de Agencia, lo que lo diferencia de otras figuras similares.
Contrato de franquicia
Este tipo de contrato es uno de los más complejos, y es que mediante dicho acuerdo el franquiciador cede al franquiciado el uso de una marca, un modelo de negocio y un saber hacer probado, a cambio de contraprestaciones económicas.
Dada la importancia y complejidad del acuerdo se debe regular con especial atención el uso de la marga y signos, el canon de entrada y royalties, exclusividad territorial, duración y causas de resolución entre otros.
Contrato de suministro
Este tipo de contrato tiene como finalidad garantizar el abastecimiento de bienes y servicios a cambio de un precio. Es habitual en sectores industriales, energéticos y comerciales. Es por ello que en los contratos de suministro se hace especial hincapié en la periodicidad del suministro, en las cantidades, precios y penalizaciones por incumplimiento.
Contrato de colaboración mercantil
El contrato de colaboración mercantil se utiliza cuando dos o más empresas o profesionales acuerdan cooperar para desarrollar un proyecto común, sin crear una sociedad ni una relación laboral. Es una figura flexible pero donde hay que dejar claro cuál es el objeto de colaboración, la aportación de cada una de las partes, el reparto de beneficios y gastos y la duración del contrato.

¿Cuándo es recomendable acudir a un abogado mercantil?
Acudir a un abogado mercantil no debería limitarse únicamente a situaciones de conflicto. De hecho, el momento más adecuado para contar con asesoramiento jurídico especializado es antes de que surjan los problemas, cuando todavía es posible prevenir riesgos y tomar decisiones con seguridad.
En Alcalde Abogados, analizamos cada operación para determinar qué tipo de contrato mercantil es el más adecuado, redactándolo de forma personalizada y protegiendo los intereses de nuestros clientes.
