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¿Qué es la patria potestad?

Se entiende por patria potestad al conjunto de derechos y deberes de la ley que reconoce a los padres sobre sus hijos e hijas menores de edad no emancipados. Esto tiene como finalidad garantizar la protección, desarrollo integral y bienestar de los hijos e hijas. Se reconoce como una responsabilidad orientada a su cuidado, educación y formación, teniendo en cuenta que debe realizarse siempre en su beneficio y de acuerdo con su personalidad y derechos fundamentales.

En Alcalde Abogados somos especialistas en derecho matrimonial y de familia, es por ello que en este artículo te explicamos que conlleva la patria potestad.

¿Qué implica la patria potestad?

La patria potestad abarca un amplio conjunto tanto de aspectos personales como patrimoniales. Entre sus principales funciones, se encuentran:

  • Cuidado y protección por parte de padres y madres, velando por la seguridad y bienestar de sus hijos, asegurando su integridad física y psicológica.
  • Educación y formación teniendo la obligación de proporcionar una educación acorde con las capacidades del menor y fomentar su desarrollo integral.
  • Representación legal actuando en nombre del menor en actos jurídicos, como firmar contratos, realizar trámites administrativos o comparecer en procedimientos legales.
  • Administración de bienes, en caso de que él o la menor los posean. En caso positivo, los padres y madres deben administrarlos con diligencia y en su beneficio.

Por consiguiente, los padres y madres deben tomar decisiones relacionadas con la educación, la salud, la residencia y otros aspectos importantes. Estas decisiones han de tomarse teniendo en cuenta el beneficio del hijo o hija, manteniendo siempre su propio interés como el principal y están reguladas en el Código Civil, en los artículos 154 y 156.

En casos en los padres y madres conviven, el ejercicio de la patria potestad suele desarrollarse de manera natural y coordinada. Sin embargo, en aquellos otros casos de separación o divorcio, la situación puede generar dudas, pero la ruptura de la pareja no implica la pérdida automática de la patria potestad.

 

 

Límites y pérdida de la patria potestad

Aunque la patria potestad es un derecho-deber fundamental, no es absoluta. Existen situaciones en las que puede verse limitada, suspendida o incluso extinguida, y ocurre cuando un progenitor incumple gravemente sus obligaciones o pone en riesgo la seguridad y el bienestar del hijo o hija.

La privación de la patria potestad sólo puede acordarse mediante resolución judicial y en casos de especial gravedad, como situaciones de abandono, maltrato o conducta delictiva contra el menor, ya que es una medida de protección integral.

Los principales límites y causas de la limitación o privación de la patria potestad son:

  • El interés del hijo o hija, es el punto clave por el que se basa esta causa y puede ser revisada judicialmente.
  • La intervención judicial en aquellos casos en los que surjan conflictos sobre decisiones importantes como la salud, residencia o educación.
  • La autonomía progresiva en la toma de decisiones, reduciendo la capacidad de imposición de padres y madres.
  • El límite temporal hasta que cumple la mayoría de edad o se emancipa.

La privación es excepcional y requiere siempre una resolución jurídica motivada. No basta con el simple desacuerdo entre padres y madres, debe existir una causa grave que justifique la medida tomada. Este régimen busca asegurar que las decisiones importantes en la vida del o la menor se adopten de forma consensuada y responsable.

Actualmente, el concepto de patria potestad ha evolucionado hacia una visión más igualitaria y centrada en los derechos de la infancia. Ya no se concibe como un poder de los padres y madres hacia los hijos e hijas, sino como una función orientada a su protección y desarrollo. Además, el reconocimiento de distintos modelos familiares ha reforzado la idea de corresponsabilidad familiar. Tanto en familias tradicionales como en familias monoparentales, reconstruidas o con progenitores del mismo sexo, la patria potestad cumple la misma función esencial: garantizar el bienestar del o la menor.

En definitiva, la patria potestad constituye un pilar fundamental del derecho de familia. Su correcta aplicación permite asegurar que los hijos e hijas crezcan en un entorno seguro, con apoyo afectivo y con las condiciones necesarias para su desarrollo personal. Entender su alcance y sus límites es clave para ejercerla de forma responsable y acorde con las necesidades de cada etapa de la vida del o la menor.

En Alcalde Abogados te brindamos la ayuda necesaria para llevar a cabo este procedimiento de manera segura y responsable. No dudes en contactarnos.

El contrato mercantil es una de las figuras más utilizadas en el ámbito jurídico, tanto autónomos como empresas y sociedades lo utilizan a menudo para regular las relaciones comerciales, asegurar derechos y obligaciones y prevenir de conflictos futuros.

En por ello que dada su importancia en el ámbito profesional en Alcalde Abogados nos encargamos de asesorar para la redacción, revisión y negociación de dichos contratos mercantiles adaptados a cada situación.

¿Qué es un contrato mercantil?

Es un documento de acuerdo de voluntades entre dos o más partes donde se tiene como objetivo la regulación de la relación de carácter comercial y empresarial, generando obligaciones y derechos exigibles conforme al ordenamiento jurídico.

El contrato mercantil se suele aplicar cuando al menos una de las partes es empresario profesional, el objetivo está vinculado a una actividad económica y existe un ánimo de lucro de la actividad comercial.

Estos contratos se rigen por el Código de Comercio y puede verse aplicado el Código Civil especialmente en aquellos aspectos que no se encuentran regulados.

Características principales del contrato mercantil

El contrato mercantil tiene ciertas particularidades que lo diferencian de otro tipo de contratos. Entre ellas se encuentra:

  • Autonomía de la voluntad dentro de los límites legales existentes.
  • Cierta flexibilidad permitiendo adaptar las cláusulas a la actividad y negocio.
  • Una finalidad económica y comercial.
  • Carácter oneroso donde existe una contraprestación económica.
  • Exigibilidad legal en el caso de incumplimiento de contrato.

Redactar el contrato con un abogado especialista mercantil es fundamental para evitar interpretaciones perjudiciales, ambigüedades y vacíos legales que pongan en riesgo el acuerdo. En nuestro bufete de abogados en Córdoba revisamos cada contrato con una visión preventiva y minimizando riesgos.

Tipos de contratos mercantiles

En función del objetivo del acuerdo y la relación entre las partes los contratos mercantiles son numerosos, pero entre los más comunes podemos encontrar:

Contrato de compraventa mercantil

Este tipo de contratos se dan cuando se obliga a entregar un bien a una parte y la otra paga un cierto precio, siendo una operación con finalidad comercial. Son contratos comunes entre empresas, mayoristas, distribuidores y proveedores.

En este tipo de contrato es fundamental regular el precio y la forma de pago, los plazos, el objetivo de la compraventa, las garantías y responsabilidades y la transmisión del riesgo. Gracias a una buena y coherente redacción los conflictos y retrasos serán mínimos.

Contrato de prestación de servicios mercantiles

Este tipo de contrato regula la actividad profesional o empresarial a cambio de una contraprestación económica, sin que exista relación laboral entre las partes. Hay dejar muy claros aspectos como el alcance del servicio, la duración del contrato, la confidencialidad, la retribución y la responsabilidad por incumplimiento.

En este tipo de contratos es clave evitar confusiones con relaciones laborales encubiertas por lo que la redacción del contrato es esencial para evitar malentendidos.

Contrato de distribución

Es aquel por el que el proveedor concede a un distribuidor el derecho a comercializar sus productos en una zona determinada, con o sin exclusividad.

Aunque su regulación no es específica lo cierto es que requiere cierta atención en cláusulas como:

·         Ámbito territorial

·         Exclusividad

·         Duración y renovación

·         Condiciones de resolución

·         Indemnizaciones

Un contrato con mal planteamiento puede dar lugar a conflictos económicos que acaben por romper la relación comercial.

Contrato de agencia

El contrato de agencia se caracteriza porque una persona física o jurídica el agente, se compromete a promover o concluir operaciones comerciales por cuenta ajena, de forma independiente y a cambio de una remuneración.

Este contrato sí cuenta con regulación específica en la Ley del Contrato de Agencia, lo que lo diferencia de otras figuras similares.

Contrato de franquicia

Este tipo de contrato es uno de los más complejos, y es que mediante dicho acuerdo el franquiciador cede al franquiciado el uso de una marca, un modelo de negocio y un saber hacer probado, a cambio de contraprestaciones económicas.

Dada la importancia y complejidad del acuerdo se debe regular con especial atención el uso de la marga y signos, el canon de entrada y royalties, exclusividad territorial, duración y causas de resolución entre otros.

Contrato de suministro

Este tipo de contrato tiene como finalidad garantizar el abastecimiento de bienes y servicios a cambio de un precio. Es habitual en sectores industriales, energéticos y comerciales. Es por ello que en los contratos de suministro se hace especial hincapié en la periodicidad del suministro, en las cantidades, precios y penalizaciones por incumplimiento.

Contrato de colaboración mercantil

El contrato de colaboración mercantil se utiliza cuando dos o más empresas o profesionales acuerdan cooperar para desarrollar un proyecto común, sin crear una sociedad ni una relación laboral. Es una figura flexible pero donde hay que dejar claro cuál es el objeto de colaboración, la aportación de cada una de las partes, el reparto de beneficios y gastos y la duración del contrato.

acuerdos empresariales

¿Cuándo es recomendable acudir a un abogado mercantil?

Acudir a un abogado mercantil no debería limitarse únicamente a situaciones de conflicto. De hecho, el momento más adecuado para contar con asesoramiento jurídico especializado es antes de que surjan los problemas, cuando todavía es posible prevenir riesgos y tomar decisiones con seguridad.

En Alcalde Abogados, analizamos cada operación para determinar qué tipo de contrato mercantil es el más adecuado, redactándolo de forma personalizada y protegiendo los intereses de nuestros clientes.

Comprar una vivienda es una de las decisiones económicas más importantes en la vida de una persona. Sin embargo, en ocasiones, tras la compra aparecen defectos graves que no eran visibles a simple vista y que afectan al uso normal del inmueble. Estos defectos se conocen como vicios ocultos en viviendas y están regulados por el Código Civil.

En Alcalde Abogados, despacho especializado en derecho civil e inmobiliario, asesoramos a compradores que descubren este tipo de problemas y no saben cómo actuar. En este artículo te explicamos qué son los vicios ocultos, cómo reclamarlos legalmente y qué pasos debes seguir para defender tus derechos como comprador.

¿Qué son los vicios ocultos según el Código Civil?

Los vicios ocultos son defectos graves que ya existían en la vivienda antes de la compraventa, pero que no eran visibles ni detectables en el momento de la compra y que disminuyen de forma significativa su valor o la hacen impropia para su uso habitual. Los artículos 1484 a 1490 del Código Civil regula expresamente estos vicios ocultos alegando que: “El vendedor estará obligado al saneamiento por los defectos ocultos que tuviere la cosa vendida, si la hacen impropia para el uso a que se la destina o si disminuyen de tal modo este uso que, de haberlos conocido el comprador, no la habría adquirido o habría pagado menos precio.”

Para que un defecto sea considerado vicio oculto, deben cumplirse tres requisitos fundamentales:

  • Que el defecto no sea visible ni detectable a simple vista.
  • Que exista antes de la compraventa, aunque se manifieste después.
  • Que tenga suficiente gravedad como para afectar al uso normal de la vivienda.

Cuando se dan estas condiciones, el comprador puede ejercer acciones legales contra el vendedor.

Ejemplos de vicios ocultos en una vivienda

Algunos de los ejemplos de vicios ocultos en una vivienda más frecuentes son:

  • Humedades estructurales ocultas tras paredes o suelos, provocadas por filtraciones antiguas.
  • Defectos en la instalación eléctrica, que no cumplen la normativa y suponen un riesgo.
  • Problemas graves de fontanería, como tuberías deterioradas o fugas internas.
  • Fisuras estructurales en muros de carga o forjados.
  • Defectos de aislamiento térmico o acústico que afectan seriamente a la habitabilidad.
  • Plagas ocultas, como termitas o carcoma, existentes antes de la venta.

Es importante diferenciar estos casos del desgaste normal por el uso o de defectos visibles que el comprador podía haber detectado durante la visita al inmueble. En estos supuestos, no se considera vicio oculto.

En Alcalde Abogados analizamos cada caso de forma individual, apoyándonos en informes periciales que acreditan el origen y la antigüedad del defecto.

fisuras estructurales

Cómo reclamar legalmente los vicios ocultos en una vivienda

La reclamación por vicios ocultos debe realizarse siguiendo un procedimiento concreto y dentro de unos plazos muy estrictos.

Acciones legales disponibles

El Código Civil establece dos acciones principales:

  1. Acción redhibitoria

Permite solicitar la resolución del contrato, devolviendo la vivienda y recuperando el dinero pagado.

  1. Acción quanti minoris

Permite reclamar una rebaja del precio, proporcional al daño causado por el vicio oculto.

Además, si se demuestra que el vendedor conocía los defectos y actuó de mala fe, se puede reclamar indemnización por daños y perjuicios.

Plazo para reclamar vicios ocultos

El plazo legal para reclamar vicios ocultos es de 6 meses desde la entrega de la vivienda, no desde que se detecta el defecto. Por eso es fundamental actuar con rapidez y asesorarse cuanto antes con un abogado especializado.

Asesoramiento legal especializado

Las reclamaciones por vicios ocultos suelen ser complejas y requieren pruebas técnicas, informes periciales y un conocimiento profundo del derecho civil. Un error en el planteamiento o un retraso en los plazos puede hacer que se pierda el derecho a reclamar.

En Alcalde Abogados contamos con experiencia en procedimientos de reclamación por vicios ocultos en viviendas, defendiendo tanto a compradores como a propietarios afectados por defectos graves tras la compraventa.

Los vicios ocultos en viviendas pueden suponer un grave perjuicio económico y personal para el comprador. El Código Civil protege al adquirente, pero exige cumplir requisitos y plazos muy concretos. Si tras comprar una vivienda has detectado defectos graves que no eran visibles, no lo dejes pasar. Contar con un abogado especializado puede marcar la diferencia entre perder tu inversión o defender con éxito tus derechos.

En Alcalde Abogados estamos preparados para ayudarte a analizar tu caso y reclamar lo que legalmente te corresponde.

 

 

El impago de alquiler es uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrentan propietarios y arrendadores en España. Cuando un inquilino deja de pagar, es normal que aparezcan la preocupación y el miedo a que el proceso se alargue. Sin embargo, existe un camino legal claro para recuperar tu vivienda y las rentas adeudadas. En Alcalde Abogados hemos elabora esta guía práctica paso a paso donde te explicamos cómo actuar desde el primer impago hasta la recuperación de la posesión del inmueble.

Comprueba la situación y revisa el contrato

Antes de iniciar cualquier acción, es fundamental asegurarte de que realmente existe un impago. Verifica:

  • La fecha de vencimiento pactada en el contrato.
  • Si existe un periodo de cortesía para el pago.
  • Si el inquilino ha avisado de algún problema puntual.

Aprovecha para revisar el contrato: la cláusula de impago, penalizaciones, intereses y cualquier previsión sobre comunicaciones o resolución del contrato. Esto será clave para los siguientes pasos.

Contacta con el inquilino de forma amistosa

El primer paso siempre debe ser intentar una solución amistosa. Llama o escribe al inquilino para conocer la causa del impago. A veces un simple despiste o un problema temporal se resuelven en pocos días.

Es recomendable enviar un mensaje escrito (correo electrónico o WhatsApp) para dejar constancia de la conversación. Si el inquilino se compromete a pagar en un plazo corto, solicita que confirme por escrito.

Este intento de conciliación no solo puede evitarte un procedimiento judicial, sino que también es valorado de forma positiva si finalmente se llega a juicio.

Envía un requerimiento formal de pago

Si el inquilino no responde o sigue sin pagar, el siguiente paso es enviar un burofax con certificación de contenido y acuse de recibo. Este documento tiene gran valor probatorio y es indispensable para demostrar que has requerido el pago.

En el burofax deben constar:

  • La deuda exacta (meses impagados y cuantía).
  • Un plazo para pagar (generalmente 10 días).
  • La advertencia de que, en caso de no hacerlo, se iniciará un procedimiento de desahucio y reclamación de rentas.

Este requerimiento es también necesario para evitar la posibilidad de enervación: es decir, que el inquilino pague justo cuando recibe la demanda y el procedimiento se paralice.

requerimiento formal pago

Valora iniciar un procedimiento de desahucio por impago

Si tras el burofax no recibes respuesta o el pago no se realiza, llega el momento de acudir a los tribunales. El procedimiento adecuado es el desahucio por impago de rentas, que permite solicitar dos cosas: la recuperación de la vivienda, y el cobro de las rentas adeudadas.

Este proceso suele tramitarse por la vía del juicio verbal, que es más ágil. Además, desde hace años se han simplificado los trámites para hacerlo más rápido y eficaz.

Deja el procedimiento en manos de un abogado

Aunque la ley permite que en algunos casos el propietario actúe sin abogado, no es recomendable. Un abogado especializado en arrendamientos urbanos se encargará de:

  • Preparar la demanda y toda la documentación
  • Reclamar las rentas adeudadas
  • Evitar errores formales que podrían retrasar el proceso.
  • Gestionar el lanzamiento en caso de que el inquilino no abandone la vivienda voluntariamente.

El acompañamiento profesional no solo acelera el proceso, sino que te ofrece tranquilidad durante todo el trámite.

Espera la resolución: pago, desalojo o acuerdo

Una vez presentada la demanda, pueden darse varios escenarios:

  • El inquilino paga y abandona la vivienda

En ocasiones, al recibir la demanda, el inquilino decide ponerse al día o marcharse para evitar más problemas.

  • El inquilino no paga, pero se marcha

En este caso, podrás recuperar la vivienda más rápido y seguir reclamando la deuda.

  • El inquilino se opone o no responde

El proceso seguirá adelante y se fijará fecha para el lanzamiento. Si no abandona voluntariamente, será desalojado por la comisión judicial.

Reclama también los daños y perjuicios

Es habitual que algunos inquilinos dejen daños en la vivienda, que no siempre quedan cubiertos por la fianza. Puedes reclamar:

  • Reparaciones.
  • Suministros pendientes.
  • Indemnización por uso indebido.

En Alcalde Abogados nos comprometemos a incluir estas cantidades de daños en la demanda o se realizaría un procedimiento separado si fuera necesario.

Cómo evitar impagos en el futuro

Aunque ningún método es infalible, puedes minimizar el riesgo aplicando estas medidas:

  • Selecciona inquilinos con garantías: nóminas, contrato indefinido, avales o seguros.
  • Formaliza un contrato claro y bien redactado.
  • Considera contratar un seguro de impago de alquiler, que cubre rentas y asistencia jurídica.
  • Realiza revisiones periódicas del estado de la vivienda.

En Alcalde Abogados contamos con un equipo especializado en impagos de alquiler y desahucios, preparado para acompañarte en todo el proceso: desde el primer requerimiento amistoso hasta la recuperación efectiva de la vivienda y la reclamación de las rentas adeudadas. Si te encuentras ante un inquilino moroso, podemos ayudarte a gestionar la situación con rapidez, seguridad jurídica y la tranquilidad de estar en manos expertas.

El trabajo debería ser un espacio seguro donde crecer profesional y personalmente, donde las personas sentirse cómodas y respetadas por el resto de los compañeros. El acoso laboral o mobbing, es una forma de violencia psicológica donde las personas se ven gravemente afectadas emocionalmente y, en muchos casos se sienten silenciadas, para no ser estigmatizadas o despedidas.

En Alcalde Abogados hoy hablamos sobre cómo denunciar el acoso laboral y qué pasos se necesitan dar para hacerlo.

¿Qué es considerado acoso laboral?

El acoso laboral comprende cualquier comportamiento hostil, repetitivo y prolongado en el tiempo donde una persona o grupo ejerce contra una persona dentro del entorno laboral con objetivo de humillación, intimidación o deterioro de su salud mental. El acoso se produce cuando una conducta es sistemática y abusiva. Podemos hablar de acoso laboral cuando:

  • Amenazar sobre despido o sanciones sin causa.
  • Sobrecarga de trabajo para provocar fallos o sanciones.
  • Difundir rumores falsos que dañen la imagen profesional de la persona.
  • Excluirlo de reuniones, correos o actividades relevantes laborales.
  • Asignar tareas humillantes que no competen a su puesto de trabajo.

El acoso laboral puede darse de manera jerárquica superior, acoso vertical descendente, acoso horizontal, entre compañeros de trabajo, o acoso vertical descendente hacia jefes o equipos directivos. Cualesquiera de estos casos coinciden en dañar la dignidad, autoestima y estabilidad emocional.

¿Cómo denunciar el acoso laboral?

A primera instancia podría ser un proceso realmente complejo y largo, pero lo cierto que, rodeado de un equipo profesional de abogados especializados en este ámbito, este mecanismo legal y administrativo se realiza de forma de forma segura.

Estos son los primeros pasos que debes realizar para proceder a la denuncia:

  • Documentar todas las incidencias: es decir recopilar todo tipo de informes, mensajes, fechas, lugares, y personas que puedas testificar y ser claves a la hora de materializar la denuncia.
  • Informar de forma inmediata: en muchas empresas existen departamentos de recursos humanos o de ética que gestionan todas las quejas y conflictos que existen en una empresa. Se recomienda presentar dentro de la organización un documento formal firmado con acuse de recibo.
  • Buscar apoyo profesional: es imprescindible dejarse asesorar por profesionales, buscar un abogado laborista que te pueda acompañar en este proceso y te muestre las opciones legales disponibles que tienes.
  • Acudir a instancias legales: si finalmente la empresa no toma medidas, se debe acudir por la vía legal y presentar una denuncia formal al Ministerio de Trabajo, en casos extremos ante la justicio ordinaria. El acoso laboral puede derivar en sanciones administrativas, indemnizaciones e incluso responsabilidad legal en función del país.

mobbing

¿Qué se necesita para demostrar el acoso laboral?

Demostrar el acoso puede llegar a ser complicado, ya que muchas de las conductas no dejan huellas físicas evidentes, pero existen otro tipo de estrategias para poder respaldar la denuncia:

  • Testimonios: declaraciones de compañeros que hayan presenciado este tipo de conductas y que puedan confirmar los cambios que se producen hacia tu persona.
  • Registros personales: llevar un diario con todo tipo de detalles, que recoja fechas, lugares, momentos específicos, horarios, y descripciones precisas.
  • Evidencias documentales: todo lo que puedas recopilar de correos electrónicos, mensajes, grabaciones, informes que demuestren ese tipo de conductas vejatorias hacia tu persona.
  • Informes médicos y psicológicos: en aquellos casos en los que el acoso haya afectado a la salud mental y física, debemos contar con un diagnóstico profesional para consolidar la renuncia.
  • Evaluaciones laborales o sanciones injustificadas: demostrar un cambio drástico y sin razón hacia tu persona puede denotar también indicios de hostigamiento.

La principal es poder recabar el mayor número de pruebas que puedan establecer una conexión real con el patrón sistemático de comportamiento perjudicial.

El acoso laboral es una violación grave de los derechos fundamentales de las personas, y es por eso que en Alcalde Abogados animamos y acompañamos a todas las víctimas en el proceso de denuncia, para paliar esta lacra de prácticas injustificables en el entorno laboral y crear espacios éticamente dignos y responsables.

Cuando una sociedad no puede hacer frente a sus deudas, es decir, se declara insolvente, o prevé en el futuro que esta situación puede llegar, está obligado a iniciar un concurso de acreedores. Este proceso judicial establece una especie de “tiempo muerto” y protección legal para el deudor mientras se resuelve la situación.

Desde Alcalde Abogados, en este artículo, te explicamos lo básico que debes saber sobre los objetivos y el procedimiento de un concurso de acreedores.

¿Qué objetivos tiene el concurso de acreedores?

Cuando una empresa, autónomo o persona física entra en concurso de acreedores, se activa un mecanismo legal que permite detener la acumulación de deudas y evaluar la situación de insolvencia. El objetivo principal del concurso es solventar la crisis financiera, ya sea mediante un plan de reestructuración de deuda o a través de la liquidación del patrimonio.

Siempre que esta sea posible, se prioriza que la empresa alcance la viabilidad económica. Es decir, si la actividad empresarial puede seguir operando, se favorecerá su continuidad como medio para conservar los puestos de trabajo y facilitar el pago a los acreedores.

Además, el concurso de acreedores, a través del ordenamiento de la deuda, busca garantizar un tratamiento justo y equilibrado para todos los acreedores. De esta manera, se promueve la recuperación del mayor porcentaje posible de los créditos pendientes, dentro del marco legal establecido.

Consecuencias de entrar en concurso de acreedores

Entrar en concurso de acreedores, supone una serie de consecuencias legales y económicas que es importante tener en cuenta desde el primer momento.

  • Declaración de insolvencia: la empresa reconoce que no tiene la capacidad financiera para pagar sus obligaciones. Este acto conlleva el inicio del concurso de acreedores supervisado por el juzgado mercantil.
  • Apertura del procedimiento judicial: se inicia el proceso judicial regulado por la Ley Concursal para ordenar las deudas y buscar soluciones. En esta fase, se analizarán los activos, los pasivos y la viabilidad de la actividad económica.
  • Suspensión de pagos y limitación de operaciones: los pagos corrientes quedan paralizados, al igual que los embargos. A partir de aquí, las operaciones y decisiones de la empresa necesitarán autorización judicial o del administrador consursal para llevarse a cabo.
  • Nombramiento del administrador concursal: el juzgado designa a un profesional independiente o también llamado administrador concursal. El cual se encargará de supervisar la gestión del proceso, revisar las deudas y negociar con los acreedores.
  • Negociación para reestructurar la deuda: en este periodo, se intenta alcanzar un acuerdo o convenio con los acreedores. El cual puede incluir quitas (reducción de deuda), esperas (aplazamientos), reestructuración operativa o venta de activos no esenciales para evitar la liquidación.
  • Liquidación de la empresa: si no es posible llegar a un acuerdo viable, se iniciará la fase de liquidación. Los bienes de la empresa serán vendidos para pagar, en el orden legal establecido, a los acreedores. Lo que implica, en la mayoría de los casos, el cierre definitivo de la empresa.
  • Impacto laboral: el concurso de acreedores puede llevar a la suspensión o extinción de contratos laborales mediante ERTE o ERE. Los trabajadores afectados pueden reclamar salarios e indemnizaciones impagadas al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), dentro de los límites legales.

JUZGADO MERCANTIL

¿Me pueden embargar estando en concurso de acreedores?

Como ya se ha mencionado anteriormente, la declaración del concurso de acreedores, supone la paralización automática de todos los embargos existentes. Además, la Ley Concursal prohíbe iniciar nuevos procesos de ejecución individual contra el concursado desde el momento que entra en concurso.

Únicamente en casos excepcionales, y con autorización previa del juez del concurso, se podría permitir alguna actuación ejecutiva concreta. Por ejemplo, en procesos que afecten a créditos con garantía real (como una hipoteca), si se cumplen ciertos requisitos o las deudas alimenticias, que no se detienen. Pero por lo general, el concurso de acreedores supone un escudo legal efectivo frente a los embargos.

Tanto si tu empresa se encuentra en situación de concurso como si eres acreedor de una sociedad inmersa en este procedimiento, en Alcalde Abogados encontrarás el apoyo legal que necesitas. Disponemos de abogados especialistas en concursos de acreedores y materia mercantil, preparados para ofrecerte un asesoramiento integral y defender tus intereses en cada fase del proceso.

Al igual que las personas físicas debemos actuar bajo un sistema de normas legales, códigos de conducta y ética, las empresas o personas jurídicas también tienen esta responsabilidad legal.

El compliance o también conocido como cumplimiento normativo, engloba los procedimientos, normas y prácticas que una organización implementa para ajustar sus actividades a las leyes, regulaciones, estándares éticos y códigos de conducta de una sociedad. En este artículo, desde Alcalde Abogados, te contamos todo lo que necesitas saber sobre el compliance penal para tu empresa.

Función del compliance penal

Anteriormente se consideraba que delinquían únicamente las personas que formaban parte de las sociedades, pero ahora esta responsabilidad penal también puede recaer sobre las empresas o entes. Las repercusiones legales pueden llegar a ser muy importantes desde el punto de vista económico, alcanzando incluso la suspensión de actividad o disolución.

Por este motivo, es necesario el establecimiento de un “Plan de Compliance” encargado de estudiar las distintas actividades que desarrolla una sociedad. Este crea protocolos de control para evitar que los delitos cometidos por sus miembros en el ejercicio de la actividad social afecten a la propia sociedad.

La aplicación de este plan normativo es de suma importancia para la empresa:

  • Evita sanciones: permite anticiparse a conductas ilícitas, reduciendo el riesgo de multas, inhabilitaciones o consecuencias penales.
  • Protege la reputación de la empresa: refuerza la imagen corporativa y la confianza de los clientes, inversores y socios al demostrar un compromiso con la responsabilidad social y ética.
  • Mejora la gestión de riesgos: ofrece una estructura para identificar áreas vulnerables dentro de la organización y actuar preventivamente.
  • Ayuda al cumplimiento legal: facilita el conocimiento y la aplicación de las normas específicas del sector, evitando errores por desconocimiento.

Tipos de cumplimiento normativo para empresas

A la hora de poner en práctica un sistema de compliance en la empresa, es importante diferenciar entre el modelo genérico y los modelos específicos de cumplimiento.

El modelo genérico o también llamado modelo de superestructura de cumplimiento, se basa en el marco normativo global establecido por la norma ISO 19600. Esta norma internacional define las pautas y recomendaciones necesarias para implementar e integrar de manera eficaz la función de compliance en cualquier tipo de organización o empresa, independientemente de su tamaño o sector.

Por otro lado, los modelos de cumplimiento específicos se centran en áreas jurídicas concretas orientadas a garantizar el respecto de normas determinadas. Entre ellos encontramos el compliance legal, corporativo, medioambiental, de prevención de riesgos laborales, de salud y tributario, anticorrupción y de salud pública. Estos diferentes modelos permiten adaptar el programa de compliance a los riesgos reales de cada negocio y al entorno normativo que le afecta directamente.

cumplimiento normativo en empresas

¿Es necesario una persona encargada del compliance en la empresa?

Realmente no es obligatorio por ley que dentro de la empresa haya contratada una persona encargada del compliance penal. Sin embargo, sí que es muy recomendable para la mayoría de las organizaciones.

El rol específico de este profesional responsable del cumplimiento normativo es el denominado como Compliance Officer. Ya sea dentro de la plantilla de empleados o subcontratado, su función es vital para eximir o reducir la responsabilidad penal de la empresa ante un delito, como hemos visto anteriormente.

  • Identifica y evalúa posibles incumplimientos legales o normativos dentro de la empresa, y propone soluciones correctivas.
  • Diseña e implementa procedimientos, protocolos y programas de actuación.
  • Supervisa el cumplimiento de las políticas establecidas en la organización.
  • Comunica y capacita a los empleados sobre la importancia del cumplimiento normativo.
  • Mantiene a la empresa actualizada sobre las novedades legales y regulatorias que puedan afectar a la empresa.

En definitiva, la aplicación de un programa de control por un Compliance Officer no solo resulta fundamental para garantizar el cumplimiento normativo, sino que también es una herramienta clave para preservar la integridad, reputación y continuidad del negocio a largo plazo.

En nuestro despacho, Alcalde Abogados, tenemos a tu disposición profesionales capacitados como compliance officers, además de abogados expertos en derecho penal, mercantil y fiscal. Si estás pensando en ampliar la seguridad y protección de tu empresa, para que esté a salvo frente a posibles acusaciones de delitos derivados de la actividad empresarial, somos la solución que estás buscando.

Cuando un menor se encuentra en una situación de riesgo o posible desamparo, la Ley del Menor entra en acción con medidas para su protección. Se considera una situación de riesgo cualquiera que amenace contra su bienestar y desarrollo, ya sea por causas familiares, educativas o sociales.

En este artículo, desde Alcalde Abogados te explicamos el procedimiento de los trámites de acogimiento y adopción de menores en situación de riesgo o desamparo.

Servicios sociales y declaración de desamparo

Los servicios sociales podrán intervenir y evaluar la gravedad del asunto. Si la situación lo requiere, se ejecutarán acciones como la declaración de desamparo y se asumirá la tutela del menor por parte de la administración, suspendiendo la patria potestad de los padres.

Llegados a este punto existen varias medidas de protección infantil. Podría intentarse la reunificación familiar trabajando con la familia biológica, acogida por parte de la familia de origen o una ajena, acogimiento en un centro residencial de protección o una propuesta de adopción.

Acogida de menores por familia de origen

Siempre que sea posible y beneficioso para el menor, se considerará una opción preferente su acogimiento por parte de la familia de origen. El sistema de protección a la infancia, en estas circunstancias, busca ofrecer un entorno familiar conocido, estable y seguro, mientras que la situación en la familia biológica se resuelve.

Esta modalidad de acogida, también conocida como acogimiento en familia extensa, comprende a los familiares consanguíneos o afines del menor, como pueden ser los abuelos, tíos u otros familiares.

  • Permite que el niño permanezca en un entorno que le es conocido, facilitando su adaptación y desarrollo emocional.
  • A su vez, puede favorecer la posible reintegración en la familia biológica al mantener al menor cerca de su red familiar.
  • Evita que el menor pase por centros de protección, experiencia que puede ser perjudicial para su desarrollo.

Adopción de menores

Adopción como medida de protección

Otra herramienta de protección del menor que encontramos es la adopción. Ésta, a diferencia de la acogida, es un proceso legal definitivo y tiene como finalidad la creación de una nueva familia legal. En el acogimiento, los padres biológicos siguen teniendo derechos y deberes sobre el niño, mientras que en la adopción se extinguen estos lazos legales con la familia biológica, exceptuando la adopción por integración.

Además de ser una medida de protección, la adopción permite al menor el pleno ejercicio de sus derechos en un entorno familiar estable, afectivo y seguro. Priorizando siempre el interés superior del niño, lo que implica tener en cuenta su edad, grado de madurez, vínculos afectivos previos, y necesidades tanto emocionales como educativas.

La adopción requiere un proceso judicial que abarca varios pasos en el que se evalúa la idoneidad de los futuros padres adoptivos, un periodo de acogimiento preadoptivo y finalmente la resolución judicial y la inscripción en el Registro Civil.

Requisitos para la adopción de menores

Los adoptantes deberán cumplir ciertos requisitos generales y plazos que varían según la Comunidad Autónoma. Asimismo, no es lo mismo una adopción nacional que internacional. Entre las condiciones impuestas para adoptar encontramos:

  • Ser mayor de 25 años, o como mínimo que lo sea uno de los miembros de la pareja.
  • Diferencia de edad mínima de 16 años y máxima de 45 años entre adoptante y adoptado.
  • Obtener un informe favorable de los servicios sociales competentes que declare idóneos a los padres adoptivos en términos psicológicos, familiares y económicos.

Al mismo tiempo, hay que presentar ciertos documentos además de la solicitud de adopción cumplimentada, como certificados de ingresos, antecedentes penales, empadronamiento o certificado médico.

El Ordenamiento Jurídico Español es el encargado de regular estos trámites de acogimiento y adopción. Por lo que, en casos de medidas de protección infantil, es recomendable acudir a abogados especializados en derecho de familia para tramitar el procedimiento con las debidas garantías legales y en defensa del interés del menor. Desde nuestro bufete Alcalde Abogados, podemos ayudarte con asesoría legal personalizada y una gestión integral de la solicitud, ya sea para acoger o adoptar.

Cualquier edificio residencial o urbanización posee una Comunidad de Propietarios para su debida gestión y administración. Es importante conocer qué deberes y obligaciones tiene la entidad en sí y cada miembro por separado para que haya una convivencia pacífica. Por eso, desde Alcalde Abogados, te explicamos todo lo que tienes que saber sobre tu Comunidad de Propietarios.

¿Qué es una comunidad de propietarios?

La Comunidad de Propietarios es una entidad jurídica compuesta por todos los propietarios de viviendas, locales o garajes de un edificio o urbanización. Hay existencia de unas zonas comunes compartidas por todos los miembros, y está regida por la Ley de Propiedad Horizontal.

Su función es administrar y mantener las zonas comunes, y gestionar los gastos y asuntos que incumben a los dueños, con ayuda de un administrador de fincas, o sin él.

A diferencia de las comunidades de vecinos, compuestas tanto por propietarios residentes como inquilinos no propietarios que habitan las viviendas. Las Comunidades de Propietarios están exclusivamente formados por los dueños de los inmuebles.

Tipos de comunidades de propietarios

Podemos encontrar diversos tipos de comunidades de propietarios:

  • Comunidad de edificios: la forma más conocida, constituida por propietarios de viviendas o locales que componen un edificio.
  • Comunidades de complejos inmobiliarios: como indica el nombre, en esta comunidad se comparten zonas comunes situadas en un conjunto de edificios o viviendas, como urbanizaciones o complejos residenciales. Está caracterizadas por la coexistencia de dos comunidades (la exclusiva de cada inmueble y la de la urbanización que abarca a todos los dueños de los elementos involucrados)
  • Comunidad de garajes y trasteros: suelen ir por separado, incluso si están localizados dentro de un edificio con su propia comunidad de propietarios principal.

Estatutos de una comunidad de propietarios

estatutos de comunidad

Añadidos a la Ley de Propiedad Horizontal, suelen establecerse unos estatutos de la comunidad para garantizar su correcto funcionamiento interno. Éstos recogen las normas, derechos y obligaciones legales que corresponden a cada propietario.

Según cada tipo de comunidad los estatutos se adaptan a las distintas circunstancias y necesidades, pero existen unas obligaciones generales que la mayoría de comunidades poseen:

  • Mantenimiento de zonas comunes: se debe velar por el buen estado de los elementos comunes. Estos pueden ser pasillos, escaleras, ascensores, jardines, piscinas o fachadas.
  • Contribuir a los gastos comunitarios: cada propietario está obligado a pagar la cuota de participación en la correspondiente cantidad y dentro del plazo de tiempo establecido. Esta aportación económica está destinada a cubrir los gastos de mantenimiento de las zonas y bienes comunes, incluyendo gastos de limpieza, reparación, o suministros de agua o luz. El incumplimiento del pago puede estar sujeto a procedimientos judiciales.
  • Cumplimiento de las normas de la comunidad: se deben respetar las normativas tanto municipales como estatales, así como las establecidas por la propia comunidad.
  • Permitir inspecciones y reparaciones: en el caso de que sea necesario realizar reparaciones que involucren elementos comunes o instalaciones generales como de electricidad o calefacción. Los propietarios deberán permitir la entrada a sus inmuebles para que se pueda efectuar la debida intervención.
  • Junta de propietarios anual: los miembros de la comunidad poseen el derecho y la obligación de asistir a las juntas de vecinos ordinarias celebradas anualmente. En estas se tratan temas como la aprobación de presupuestos o la realización de obras. El hecho de no asistir no excluye al propietario de cumplir con las decisiones tomadas en ella. Pueden convocarse juntas extraordinarias a lo largo del año si es necesario.

Rol del presidente en una comunidad de vecinos

Tan importante es el establecimiento de normas de convivencia como una figura de autoridad que las lleve a cabo y establezca el orden ante incidencias.

El presidente de una comunidad es el representante legal de la misma y, si se da el caso, el encargado de responder ante la ley. Obligatoriamente tiene que ser uno de los propietarios que conforman la comunidad, y este puesto va circulando entre ellos. Ya sea mediante turno rotatorio, sorteo o votación en Junta de Propietarios.

Obligaciones del cargo de presidente de comunidad

Las responsabilidades que el presidente asume son vitales para el debido funcionamiento de la comunidad y garantizar una convivencia lo más tranquila posible. Entre sus obligaciones distinguimos:

  • Convocar y presidir las juntas: una de sus funciones principales. El presidente se encarga de informar a todos los propietarios, de dirigir las reuniones y asegurar que se lleguen a acuerdos y se tomen decisiones.
  • Gestionar económicamente la comunidad: mediante la supervisión de la cuenta bancaria de la comunidad, debe asegurarse del pago de las cuotas y su correcta administración para los gastos y deudas de la misma.
  • Contratar servicios: incluye tanto seleccionar la empresa proveedora como cerciorarse de su adecuado desempeño.
  • Resolver conflictos: asume también el rol de mediador si se producen conflictos entre propietarios o terceros, teniendo que representar legalmente a la comunidad en acciones legales.
  • Atención de emergencias: ante situaciones de urgencia como averías o incidencias, el presidente está obligado a actuar inmediatamente.

En ocasiones, resulta necesario el rol de administrador de fincas o un abogado especializado en derecho de comunidades de propietarios para tramitar los aspectos legales de una comunidad. Ejemplos pueden ser la reclamación de deudas a propietarios morosos o acciones contra obras no autorizadas y actividades molestas.

Sufrir un accidente en transporte público puede generar dudas sobre qué hacer y qué derechos le asisten. Como pasajero, estás protegido por la ley y puedes tener derecho a una indemnización, incluso si no hubo culpa directa. En Alcalde Abogados, te explicamos los tipos de accidentes más comunes, y que hay que hacer tras sufrir un accidente en transporte público.

Tipos de accidentes más comunes en transporte público

En el transporte público, los accidentes pueden ocurrir por diversas causas y en distintas circunstancias. Conocer los tipos más frecuentes te ayudará a entender mejor tus derechos y cómo proceder en caso de sufrir alguno de ellos. Los accidentes más comunes son:

Colisiones entre vehículos

Las colisiones entre vehículos es uno de los accidentes más habituales, especialmente en autobuses y tranvías. Puede tratarse de choques frontales, laterales o por alcance, generalmente causados por distracciones, exceso de velocidad o fallos en la vía. Estos siniestros suelen provocar lesiones tanto a los pasajeros como a terceros.

Caídas dentro del vehículo

Las frenadas bruscas, acelerones repentinos o curvas pronunciadas pueden hacer que los pasajeros pierdan el equilibrio y sufran caídas, golpes o fracturas. También incluye resbalones causados por superficies mojadas o sucias dentro del transporte.

Accidentes al subir o bajar

Muchos accidentes ocurren al subir o bajar del transporte público, debido a escalones altos o falta de barandillas, detenciones bruscas o al darse prisa para subir antes de que cierre la puerta. Estos incidentes pueden causar esguinces, fracturas o contusiones.

Atropellos o golpes fuera del vehículo

En ocasiones, el accidente no sucede dentro del transporte, sino al cruzar la calle, al bajarse o esperando la parada. Pueden ser atropellos por otros vehículos o golpes al descender por mal estado de la vía o falta de señalización adecuada.

Accidentes relacionados con fallos mecánicos

Frenos que fallan, puertas que se abren inesperadamente o problemas en la suspensión que pueden generar accidentes dentro del transporte, poniendo en riesgo a los pasajeros.

¿Qué cubre la indemnización por accidente en transporte público?

Cuando sufres un accidente en transporte público y tienes derecho a reclamar una indemnización, es importante saber qué conceptos están cubiertos para que puedas exigir una compensación justa. Generalmente, la indemnización puede incluir:

  • Gastos médicos y hospitalarios: cubre todos los gastos derivados de la atención médica necesaria tras el accidente, incluyendo consultas, tratamientos, intervenciones quirúrgicas, rehabilitación y medicamentos.
  • Daños materiales: si el accidente causa daños a tus pertenencias personales (como la ropa, dispositivos electrónicos o equipaje) también puedes reclamar su reparación o reposición.
  • Indemnización por lesiones y secuelas: incluye una compensación económica por el daño físico y psicológico sufrido, así como por posibles secuelas permanentes o discapacidades derivadas del accidente.
  • Pérdida de ingresos: Si el accidente te impide trabajar durante un tiempo, tienes derecho a que te compensen por los salarios o ingresos dejados de percibir durante la recuperación.
  • Daño moral o sufrimiento: En ciertos casos, se reconoce una indemnización por el impacto emocional y psicológico causado por el accidente, especialmente si ha dejado secuelas graves o ha afectado significativamente tu calidad de vida.

accidente trafico

¿Qué hacer tras sufrir un accidente en transporte público?

Sufrir un accidente en transporte público puede ser una experiencia confusa y estresante, pero saber cómo actuar desde el primer momento es clave para proteger tus derechos y facilitar el proceso de reclamación. Estos son los pasos recomendados a seguir tras el accidente:

  1. Solicita atención médica inmediata: Aunque no presentes heridas visibles, es fundamental que un profesional de la salud te examine para descartar lesiones internas o complicaciones que podrían manifestarse más tarde.
  2. Recoge toda la información posible: Anota los datos del vehículo (número de placa, línea, horario), del conductor, y de los testigos que hayan presenciado el accidente. Si es posible, toma fotografías del lugar, del vehículo y de tus lesiones.
  3. Denuncia el accidente: Presenta una denuncia ante la autoridad competente (policía, organismo de transporte o similar). Este documento servirá como prueba en cualquier reclamación o proceso judicial.
  4. Conserva todos los documentos relacionados: Guarda informes médicos, recetas, justificantes de gastos, partes de accidentes y cualquier comunicación con la empresa de transporte o aseguradoras.
  5. Contacta con un abogado especializado: Un profesional en derecho de accidentes de tráfico puede asesorarte sobre tus derechos, ayudarte a reunir la documentación necesaria y guiarte durante el proceso para reclamar la indemnización correspondiente.

Si has sido víctima de un accidente en transporte público, no dudes en contactar con Alcalde Abogados. Te ofrecemos asesoría legal personalizada, atención cercana y una gestión integral para que tu reclamación sea efectiva y rápida.

 

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